Los desastres naturales y las guerras, así como otras amenazas a la vida y al bienestar de menor escala han estado presentes a lo largo de la historia de la humanidad y los seres humanos han tenido siempre que afrontar y manejar estas respuestas de horror y miedo utilizando diversas estrategias más o menos adaptativas. Las experiencias amenazantes se han reformulado en modelos de salud mental que consideran que los sucesos adversos contribuyen al desarrollo de trastornos emocionales (Bowman y Yehuda, 2004; Jones, Nurius, Song, y Fleming, 2018).

La respuesta de cada persona tras la exposición a sucesos catastróficos o adversos es variable dando lugar a una diversidad de expresiones de malestar clínico. Estos argumentos han llevado a la aparición de una nueva categoría titulada Trastornos relacionados con traumas y factores de estrés en la quinta versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5; APA, 2013). Ésta incluye el trastorno de apego reactivo, el trastorno de la relación social desinhibida, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), el trastorno de estrés agudo, los trastornos de adaptación, otro trastorno relacionado con traumas y factores de estrés especificado, y otro trastorno relacionado con traumas y factores de estrés no especificado. En este sentido, los Trastornos relacionados con traumas y factores de estrés tienen que ver con una condición humana ubicua, la reacción a la adversidad.

Para saber más… TRATAMIENTO PSICOLÓGICO DEL TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO 2ª Edición actualizada